– Los 5 errores más comunes en la preparación de originales

– Los 5 errores más comunes en la preparación de originales

Los 5 errores más comunes en la preparación de originales

El diseño gráfico y la impresión son oficios con sus reglas, normas y procedimientos. ¡Incluso hay gente que estudia para dedicarse a ello profesionalmente! Si eres fan de la “filosofía Ikea” o, armado de un destornillador, te atreves a desmontar el motor de tu coche para “ver qué es ese ruidito”, seguramente estarás diseñando los flyers del pub de tu primo o el catálogo de la empresa. ¡Enhorabuena!, yo también destripé el calentador eléctrico antes de llamar a un fontanero (sí, siempre hay un profesional para solucionar tus desaguisados, aunque te cobre más por ello y te eche la bronca). Si a pesar de todo no te das por aludido, échale un vistazo a este texto. Tu impresor te lo agradecerá.

Dividimos este post en dos apartados. Uno dedicado al diseño y otro a la preimpresión. ¿por qué? Porque son cosas diferentes. Naturalmente el diseño también tiene sus normas, aunque creemos que para gustos colores. Todos hemos visto originales para echarse las manos a la cabeza y, para qué nos vamos a engañar, nos han hecho muchísima gracia (somos así de frikis). Así que investiga, disfruta y aterrorízanos. No obstante, para los muy, pero que muy despistados,  próximamente publicaremos un segundo post sobre diseño gráfico. De momento aquí tienes el primero, dedicado a la preimpresión.

Sí, pensarás que se repite un poco el post anterior, pero te aseguro que nunca se insistirá lo suficiente en estos puntos.

1.- ¿Tamaño, resolución y formato? Yo soy más de letras

Sí, yo también, pero sé que es importante saber que las cosas suelen tener un tamaño, y que éste es importante, al menos para imprimir. Se miden en centímetros y milímetros a este lado del Atlántico. Si quieres los puedes medir en pulgadas. Pero mídelo, porfa.

Recuerda: los píxels NO son una medida del tamaño para impresión. Así que tus archivos deben tener el tamaño al que se va a imprimir y la resolución correspondiente (generalmente 300 ppp o píxels por pulgada). Si no lo haces así, es posible que la imprenta te llame para advertirte que el original que les enviaste no tiene la calidad suficiente para imprimir (relación tamaño y resolución), por mucho que lo veas estupendamente en pantalla. Aunque lo parezca, no es complicado: todos los programas de tratamiento de imagen tienen esos datos en la configuración del documento: anchuraaltura y resolución.

Respecto del formato, puedes utilizar el que te dé la gana dentro de las posibilidades técnicas de la imprenta, pero existen unos formatos estándar y que es muy conveniente utilizar, por ejemplo si vas a publicar una revista o catálogo (para ahorrar papel, por el plegado y grapado automático, corte, etc.) o si vas a imprimir invitaciones (para que corresponda al tamaño del sobre). Existen multitud de tamaños estándar de papel así que si no estás pensando en un diseño especialmente original y extravagante, utilizar uno de ellos es la mejor forma de ahorrar tiempo, dinero y aprovechar el papel. Eso sí, recuerda que si le envías un original cuadrado, el impresor no lo podrá imprimir “en A4”.

2.- ¿Está claro, no?

Aunque el impresor conozca su oficio no puede adivinar lo que quieres y es posible que dé por supuesto cosas que no son. Una buena forma de evitar malentendidos es adjuntar un texto junto al original indicando todos los detalles del encargo: Tamaño (formato), cantidad, tipo de impresión (1 tinta, todo color, a una o dos caras, impreso “a sangre” o con margen blanco, el tipo de papel o cartulina, tipo, color y talla en caso de impresión de camisetas, etc.) y cualquier otra información aunque a priori te parezca superflua. Puede que lo hayáis hablado por teléfono, puede que le hayas informado de algún detalle por e-mail, algunas de estas informaciones están incluidas teóricamente en el original (o deberían estarlo si se ha entregado correctamente, por ejemplo el tamaño y corte) pero aun así no está de más reseñar toda la información del trabajo en un texto de resumen. Esto te ayudará a repasar todos los detalles del encargo y revisar tu original antes de enviarlo. No revisar las características técnicas de los originales y la corrección del texto es la fuente del 99,9% de los errores cometidos.

Sí, ya sabemos que las imprentas online no requieren este tipo de información añadida. Solo imprimirán lo que les hayas enviado esté como esté, por lo que más vale que les envíes un original revisado y correcto (ya que habrás pagado el trabajo por adelantado).  Y por supuesto no te llamarán en caso de duda.

3.- Los diez formatos se resumen en dos: .doc para el texto y .jpg para las fotos

De todos los formatos de archivo posibles, estos dos son los menos indicados. Los archivos .doc (el estándar del dios Microsoft Word), y los archivos .jpg (el estándar de los archivos de imagen en internet) son los más inapropiados para la entrega de originales.

Los archivos .doc son problemáticos donde los haya. Tanto es así que muchas imprentas no los consideran siquiera originales. La opción es exportarlos a .pdf pero ¡cuidado! debes realizar una serie de pasos (como la incrustación o el trazado de tipografías, la configuración de la calidad/compresión de imágenes de la exportación, la compatibilidad entre versiones, etc. por lo que te recomendamos que si no dominas estos pasos le pidas al impresor que te permita enviarle el archivo .doc original y realice él mismo la exportación. No es su competencia pero posiblemente acepte para ahorrarse futuros problemas con el original que, no lo dudes, ¡aparecerán!. Eso sí, asegúrate de que la imprenta trabaja con Microsoft Word y no con NeoOffice u OpenOffice (código libre) porque no son 100% compatibles con Microsoft Word (ya se encargó Bill Gates de ello). Si no es así exporta tú mismo a .pdf y alea jacta est (en román paladín, “Que Dios nos pille confesados”).

Los archivos .jpg con la máxima calidad (la mínima compresión) solo son adecuados si no llevan texto. Los archivos .jpg contienen imágenes en mapa de bits (no vectoriales) y una sola capa, por lo que logotipos y textos están “rasterizados” (transformados en píxels). Al rasterizarse se pierde la posiblidad de edición (modificar el texto) y también pierden definición: los contornos son menos nítidos y no son escalables (cuanto más se amplían más borrosos y “pixelados” se ven). Además, al fundirse en una sola capa, ya no se pueden mover ni modificar.

La mejor opción es enviar el original en el programa en que se elaboró, en su formato nativo, añadiendo dos carpetas con archivos independientes: una con las fuentes tipográficas empleadas y otra con los archivos de imagen utilizadosLa otra opción, más habitual y que recomiendan muchos impresores, es enviar un .pdf con el texto trazado. Aun así, en ese caso debes tener el teléfono a mano.

¡La letra que puse era una superflower-chachi y me han puesto letra de palo!

Aunque esto aún ocurre a veces, ya no es frecuente. Hace un tiempo, cuando el equipo del impresor no disponía de alguna fuente utilizada en el original, se convertía a una fuente de sistema (generalmente Courier). Ahora todavía ocurre pero se puede (como caso extremo y desaconsejable) rasterizar la tipografía e imprimir el original con una pequeña pérdida de calidad y nitidez, especialmente en la letra pequeña y los trazos finos. La solución (de más a menos recomendable):

1.- Envía una carpeta con las fuentes tipográficas utilizadas junto al archivo del trabajo en su formato original (.psd, .ai, .indd, eps, .etc.).

2.- Convierte el texto en trazado. (Illustrator e InDesign: Texto-> Crear contornos;  Freehand: Texto-> Convertir en trazados; QuarkXPress: Estilo-> Texto a cuadro (ojo, el QuarkXPress tiene una forma sui generis de trazar texto); Photoshop: Menú contextual-> Convertir en forma).

3.- Incrusta la tipografía.

Qué colores más chungos han salido... ¡con lo bien que lo veo en mi pantalla!

¿Te salío borroso o pixelado? Repasa el punto 1 de este post.
¿No son los colores que esperabas? Repasa los puntos 2 y 3 de este otro post.
La imprenta se ha llevado el último dígito de tu teléfono en el corte? Repasa el punto 1 del mismo post anterior.

Y recuerda: si tienes cualquier duda estaremos encantados de ayudarte.

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